{"id":1213,"date":"2010-03-02T18:40:31","date_gmt":"2010-03-03T01:40:31","guid":{"rendered":"http:\/\/jrms.pktweb.com\/?p=1213"},"modified":"2010-03-03T06:37:49","modified_gmt":"2010-03-03T13:37:49","slug":"sin-tetas-tambien-hay-paraiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/?p=1213","title":{"rendered":"Sin tetas tambi\u00e9n hay para\u00edso."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">No he tenido la oportunidad de leer la novela de Gustavo Bol\u00edvar Moreno pero me atrevo a parafrasear su t\u00edtulo con el \u00e1nimo de recobrar mi costumbre de escribirles algunos p\u00e1rrafos a mis amigos y familiares, ya no mediante mi correo electr\u00f3nico sino mediante mi blog en el que he habilitado una secci\u00f3n para colgar mis apuntes y compartirlos as\u00ed con ustedes. Comparto muchas de las visiones de Bol\u00edvar Moreno, en particular su pesimismo al rededor de figuras de la talla de Diomedes D\u00edaz y su nefasta influencia en la cultura de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more-->Por motivos relacionados con mi nueva vinculaci\u00f3n laboral -de la que debo aclarar me hace muy feliz- me somet\u00ed a un examen riguroso de mi capacidad visual en una \u00f3ptica localizada en el centro hist\u00f3rico de la ciudad en la que actualmente resido, es decir Palmira, al sur oriente del Valle del Cauca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A unos 38 grados cent\u00edgrados de un lunes cualquiera tan h\u00famedo como siempre, me aproxim\u00e9 a la \u00d3ptica Internacional cuyo nombre ironiza sus alcances locales y su clara vocaci\u00f3n Vallecaucana. El lugar -un t\u00edpico local escueto, con un par de cajas de luz adornando un conjunto de vitrinas que exhiben monturas deportivas, gafas negras o de sol y una que otra montura bifocal para los clientes que aun reconocen necesitarla- no me sorprendi\u00f3 en lo absoluto, fue mas un contexto extra\u00f1o para encontrar una de mis primeras sorpresas en el pa\u00eds del divino ni\u00f1o en el que me encuentro tan a gusto como siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella, una mujer de no m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os era la responsable de atenderme; con un gesto amable me indico que me sentara, acto que me tom\u00f3 algunos segundos mas de lo normal, quiz\u00e1 acaso por la angustia de mi sorpresivo encuentro o por el letargo de mis piernas que se cansaban ya del enorme esfuerzo visual que me genero el verla, como si esa fuera la primera prueba para mis ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una mujer de contextura media, un poco mas alta que el promedio Colombiano que ostentaba, lucia, exhib\u00eda, presentaba, modelaba y disfrutaba claramente un tetamen enorme en silicona, un pol\u00edmero inodoro e incoloro hecho principalmente de silicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su uniforme impecablemente blanco se forraba sin arruga alguna en un par de bolsas mamarias de singular tama\u00f1o y de extravagante impostura.  Obviamente para tal regalo era indispensable lucir un escote. Es habitual referirse sobre todo a la escotadura que deja expuesta parte del pecho de una mujer, en este caso es casi redundante explicar que la parte exhibida era enormemente grande y parec\u00eda particularmente tersa y suave.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lejos de parecerme atractiva me causo un impulso casi inocente de sonrojo, mis ojos, revoloteaban casi desorbitados y no encontraban el lugar com\u00fan de sosiego para acompa\u00f1ar una conversaci\u00f3n fluida entre vendedor y cliente, que era el orden l\u00f3gico de la relaci\u00f3n que acababan de plantearme tanto el destino como la suerte. Seguramente las primeras preguntas sobre mi visita, mi nombre y mi trabajo fueron respondidas con una incomoda mirada fija en esos grandes balones tan comodones para jugar en una piscina de olas o quiz\u00e1s para enfriar botellas de cerveza en la playa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de un breve instante me fije entonces en el contexto, en la figura que acompa\u00f1aba esos melones blancuzcos y tan extravagantes. Era un cuerpo extra\u00f1o, tan falso como solo las imposturas de lo artificial son capaces de construir. Un trasero de una firmeza tit\u00e1nica, una cintura de un circular perfecto, un rostro golpeado por la vida, el acn\u00e9 y el llanto; un cabello tan terso como la paja seca de un establo viejo, una u\u00f1as tan decoradas como los buses viejos de chapinero, un conjunto raro en un contexto que limitaba el norte con la pobreza y al sur con la desidia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal extravagancia me dispuso casi de inmediato a la ardua labor de observar, con mas detenimiento del acostumbrado, todas y cada una de las mujeres que deambulaban en las calles, centros comerciales, pasajes y locales de las ciudades de Palmira y Cali, ambas en el Valle del Cauca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta odiosa  tarea etnogr\u00e1fica me ha permitido entender; lamentablemente sin experimentar, -trabajo que probablemente sea el motor de mi pr\u00f3xima publicaci\u00f3n- un poco sobre el impacto en la cultura visual y porque no material de algunas subculturas Colombianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es nuevo para nadie el fen\u00f3meno de traquetizaci\u00f3n de todas las esferas sociales, culturales y econ\u00f3micas del pa\u00eds del sagrado coraz\u00f3n, pero para mi no deja de ser un fen\u00f3meno social, cultural y econ\u00f3mico interesante de estudiar y comprender en aras de descubrirlo como fen\u00f3meno antropol\u00f3gico y seguramente a futuro arqueol\u00f3gico; que extra\u00f1o ser\u00e1 para alguien descubrir la tumba de una reina Vallecaucana con dos o mas bolsas de silicio, probablemente de segunda y compradas a plazos e insertadas por m\u00e9dicos segundones que tambi\u00e9n se pagan a si mismos a plazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este, que ya es un fen\u00f3meno masivo que rompi\u00f3 toda estratificaci\u00f3n de clase o de etnia, es una herencia maldita de tipejos de la talla de Pablo Escobar o del Mexicano, que luego de enchular la moto y el carro, de colgar los cuadros de cualquier artista internacional en las salas de sus narco-casas y blindar con oro las tuber\u00edas de sus jacuzzis para obesos; encontraron en el cuerpo humano el \u00fanico lugar para seguir mostrando lo que ten\u00edan de valor en los bolsillos y que tanto les faltaba en el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa falta de escr\u00fapulos tan Colombina, fue la que los llevo a inventar la Corbata Bogotana o Colombiana * que castiga a los que se van de la lengua y que premia a los que ganan r\u00e1pido y gastan f\u00e1cil. Es entonces el cuerpo de la mujer el siguiente medio para demostrar val\u00eda, para exhibir el dinero que sobra y que llega r\u00e1pido.  Esta suerte de inversi\u00f3n es un gasto bajo el rubro de imagen, es decir es un contable del estatus de mafioso, quien debe exhibir que tiene lo mejor. Ese es otro de los atributos irrefutable de cualquier relaci\u00f3n de lava-perro, la de tenencia, la de pertenencia. Una mujer es un medio explicito de demostrar estatus. La querida de un lava-perros es una chanda, mientras que la del traqueto es una mami que se premia en bondades con tanta cuchilla como se pueda comprar. Cada corte en la piel demuestra tenencia, aumenta el valor, enriquece al ojo del vecino que quiere, que esp\u00eda, desea y no obtiene. Es quiz\u00e1 este conjunto de valores los que me hacen mirar con tanto inter\u00e9s un fen\u00f3meno que pulula en las calles de chipichape o enajena los ojos en Unicentro o Palmeto plaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atr\u00e1s quedaron las viejas de segunda que serv\u00edan de trofeos de la mafia que sonrojaban a las ricachonas tontas, atr\u00e1s quedaron las pobres que so\u00f1aban con salir adelante, como si el frente fueran las tetas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora; y es una observaci\u00f3n desprevenida; las ricas tontas, las pobres frustradas, las de clase media extintas, todas, todas ellas lucen, exhiben y demuestran silicio, bistur\u00ed y manguera; todas se retocan. Un regalo de quince, un auto-regalo de indulgencia de treinta, una recomposici\u00f3n de cincuenta; un devoto esposo que ans\u00eda, un amante que engalana; todas ellas son excusas para visitar a un especialista en imagen, como si la imagen se viera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los fen\u00f3menos asociados con la crisis econ\u00f3mica han permitido explorar las modalidades de micro-prestamos para cirug\u00edas pl\u00e1sticas casuales, como se les llama; es decir, puedes quitarte o ponerte (quiz\u00e1 autoestima) gracias a tan solo $1.500 por d\u00eda, unas tetas que val\u00edan millones ahora se compran a plazos y hasta de segunda.  Los anhelos de una ni\u00f1a de menos de quince est\u00e1n cifrados ya no en destapar en un regalo a una barbie mona sino tener pechos, que ya no esperan siquiera a convertirse en un fen\u00f3meno natural que demuestra el crecimiento, sino en un atractivo artificial que cautive, quiz\u00e1s al vecino de cuadra que construye tambi\u00e9n su imaginario gracias a tantas herencias gringas, mexicanas y peruanas que se amalgaman en eso que somos y que nadie nos quita. El macho en cambio ostenta barriga, cerveza y plomo, pues para eso tiene y va a tener m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dem\u00e1s fen\u00f3menos visuales de una sociedad de consumo aportan a esta descarada escalada de tetas;  es decir, las telenovelas endiosan a Marbel (o Marbelle), le dan cr\u00e9ditos a los nuevos vallenatos caribes, melo-dramatizan el secuestro y muy creativamente ensalzan la impunidad y ponen de llano al astuto y escamoso en la mira de los dem\u00e1s. Los noticieros son presentados por cuarentonas planchadas con tanto botox que apenas pueden pronunciar esternocleidomastoideo sin rasgarse como habichuelas entre sopa. Los maniqu\u00edes de las tiendas de ropa -que por naturaleza son pl\u00e1sticos- tienen exuberantes tetas y rabos perfectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si quitarte la manteca que te tragas te hace sentir mejor entonces piensa en cuantos necesitan lo que comes y en cuantos jabones valdr\u00eda la pena sacar despu\u00e9s de tanto retoque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es ese el instante en el que a\u00f1oro reposar sobre unos pechos tranquilos de un alma noble que ame enormemente lo que es y que valga por lo que siente. Quiero enchular a alguien con la alegr\u00eda de hablarle y besarla y no con las mentiras absurdas de la belleza hip\u00f3crita de una sociedad que todo lo que toca lo convierte en dinero. Ese es mi\u00a0para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Javier Ricardo Mejia Sarmiento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*con un machete o una navaja hacen un corte en la garganta a la v\u00edctima por debajo de la nuez, despu\u00e9s meten los dedos en la herida y sacan la lengua, que queda colgando como una macabra corbata. En caso de que la v\u00edctima est\u00e9 viva cuando la deg\u00fcellan, se desangra lentamente y se ahoga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No he tenido la oportunidad de leer la novela de Gustavo Bol\u00edvar Moreno pero me atrevo a parafrasear su t\u00edtulo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[47],"tags":[50],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1213"}],"collection":[{"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1213"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1213\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1232,"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1213\/revisions\/1232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jrms.pktweb.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}